" Batalla "



Caminaba descalza sobre carbon encendido, debía purgarse. La batalla había dejado heridas profundas, tal vez nunca cicatrizarán. El calor de las brasas debajo de sus pies, aumentaba la adrenalina en su cuerpo. El corazón de Rosaura latía aceleradamente mientras sus ojos se enjugaban con lágrimas.
Tarde nublada, tormenta anunciada y auto sin frenos; los ingredientes perfectos que utilizó el destino para arrancar a Helena de la faz de la tierra.
Rosaura se desgastaba cavilando  la razón de su desdicha, la vida le enseñaba a golpes, lo que significaba perder.
Un amor fortuito había desencadenado los sucesos. Rosaura murmuraba : " late fuertemente músculo vicioso, que te adictas con el amor que lo lastima una y otra vez".
En esta ocasión el dolor sobrepasó las expectativas y el corazón , a pesar de su masoquismo , no soportó el impacto.
Helena llegó antes del tiempo previsto, con sus llaves abrió la puerta, y lo hizo solo para presenciar acto más deshonroso. Rosaura cabalgaba desnuda sobre su amante de piel morena, los ojos de Helena se humedecieron con rabia y corrió despavorida por las escaleras; Rosaura, al percatarse que su hija estaba siendo testigo de su bajeza , desmontó a su pecado y corrió hacia ella…fue inútil. Helena montó en su coche y Rosaura jamás volvió a ver con vida, a su única hija.
Los días transcurrieron secos y vacíos , el padre de Helena continuaba viajando, logró estar presente el día del sepelio de su hija, su trabajo lo obligaba a permanecer fuera de la ciudad durante largas temporadas; su esposa lo engañaba a menudo y Helena ... se llevó consigo el secreto.


© 2015 Hilda Hurtado A.

Entradas más populares de este blog

Reloj Maldito

Robando Rosas

Amor de Verdad