El Primer Vagón



Clara se hallaba sola en la estación de tren subterráneo...era una noche veraniega.  Sus pupilas se encontraban clavadas en la lectura de una historia de Poe. 
Transcurrían los minutos y el tren no arribaba. Algo inquieta , debido a la soledad del lugar, se levantó de su asiento y se dirigió hacia la orilla de la plataforma para cerciorarse de la proximidad del tren, pero no logró ver nada a lo largo del túnel oscuro, así que regresó a su asiento y prosiguió con la lectura. De pronto, al alzar la mirada, vislumbró el vagón principal del tren aparcando frente a ella. Clara cerró el libro, tomó sus pertenencias y corrió apresuradamente para abordarlo. 

En el vagón viajaban solo cuatro pasajeros. En uno de los extremos se hallaba una mujer de larga y roja cabellera quien lloraba desconsoladamente, al otro extremo se encontraba un exitoso empresario , quien leía una y otra vez los resultados de la Bolsa de Valores en el "Económic Times". Sentado frente a Clara, un adolescente jugaba con su pelota de fútbol, mientras escuchaba música a través de sus audífonos. Clara observaba detenidamente a cada uno de ellos y razonaba el motivo por el cual,  todos habían llamado su atención; sin respuesta alguna a sus cavilaciones, se le ocurrió buscar en su bolso el cuaderno de dibujo que siempre llevaba consigo y una plumilla, muy discretamente procedió a plasmar  sus siluetas en papel. Junto a la joven , se hallaba sentada una mujer de edad mediana, quien de reojo observa lo que Clara hacía y descaradamente preguntó:

- Por qué los dibujas?
-Sentí necesidad de hacerlo- respondió Clara con espontaneidad.
- Sabes acaso la historia que hay detrás de cada uno de ellos?
- Obvio que no! Sólo quise llevarme en el papel parte de sus vidas.

Al oír estas últimas palabras, la mujer soltó una fuerte carcajada que impacientó a los demás pasajeros. Clara se impresionó mucho al oirla y a su vez no entendió el motivo de la burla y preguntó: 

- Por qué se burla de mis palabras?
- Porque carecen de sentido - respondió la mujer y prosiguió - te explico: aquel hombre que vez sentado en aquella esquina... aquel que revisa los valores , perdió su fortuna en una mala jugada del destino, prácticamente invirtió lo que no debía y en una caída de la bolsa de valores, se quedó sin nada, desesperado y alcoholizado se lanzó a las vías mientras el tren arribaba. Aquella joven que  llora desconsoladamente,  fue lanzada bajo las ruedas del tren en movimiento, nada más ni nada menos que por el hombre que amaba. El adolescente que nos observa, perdió su balón entre los rieles y muy estúpidamente bajó a buscarlo llevando sus audífonos puestos, el tren llegó y lo hizo papilla. Yo...sufrí un desmayo, caí sobre la vía férrea y ahora mi nombre está grabado en una lápida del cementerio norte.
Clara oía aterrada el relato de aquella  mujer y no entendía absolutamente nada de lo que ocurría, seguro era una broma , pero al percatarse que las manecillas de su reloj de muñeca, marcaban las horas hacia atrás en vez de ir hacia adelante, un escalofrío recorrió su cuerpo y temerosa preguntó:

- Que hago yo en este vagón?
La mujer volvió a reír sarcásticamente y respondió.
- Cuando asomaste la cabeza para chequear por el arribo del tren, este llegó  inesperadamente y tu cabeza yace sobre la plataforma.

Clara se levantó del asiento y se asomó a través  una de las ventanas del vagón mientras el tren se alejaba de la estación. El espíritu de Clara pudo observar como su cuerpo había sido decapitado por el impacto, el libro de Poe aún se encontraba en sus manos y las autoridades procedían a levantar el cadáver. 
Clara, en cuestión de segundos, pasó a ser parte de la estadística. 

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